La ejecución de Nidal Hasan, el exmayor del Ejército condenado a muerte por la masacre de 2009 en Fort Hood, Texas, será transmitida en vivo, según dijeron funcionarios del Pentágono el jueves 8 de octubre, de acuerdo con The Associated Press. Es un paso sin precedentes que deja varias preguntas abiertas sobre cómo se hará y quién podrá verlo.
Por qué importa: Military Times calificó de «sin precedentes» la transmisión de una ejecución. La decisión afecta a los sobrevivientes y a las familias de las 13 personas asesinadas, y abre un debate legal y ético sobre la pena de muerte en el sistema militar.
Este artículo amplía nuestra cobertura del 8 de octubre con la confirmación oficial del Ejército, el historial judicial del caso y los pasos que quedan antes del 3 de diciembre.
El presidente Donald Trump aprobó la sentencia de muerte el viernes 2 de octubre, después de que concluyera el proceso de apelaciones, según un comunicado del Ejército. En el sistema militar, solo el presidente puede aprobar la ejecución de un preso. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, informó de la decisión el lunes 5 de octubre y dijo que Trump actuó por recomendación del secretario de Defensa, Pete Hegseth.
El martes 6 de octubre, el secretario interino del Ejército, Adam Telle, ordenó que la ejecución se haga por pelotón de fusilamiento en Fort Hood, el mismo lugar del ataque.
En una entrevista con el canal conservador Real America's Voice, Hegseth dijo: «Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público. Porque la gente necesita entender que hay consecuencias graves para este tipo de cosas», según AP y Military Times. Al ser preguntado si Hasan había hecho alguna petición final, respondió: «No me importa. Lo veremos el 3 de diciembre». La Casa Blanca remitió las preguntas al Pentágono.
El 5 de noviembre de 2009, Hasan, entonces psiquiatra del Ejército, abrió fuego en un centro de procesamiento de soldados en Fort Hood. Mató a 13 personas e hirió a 32. En 2013, un tribunal militar lo declaró culpable de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato, y lo condenó a muerte. Hasan prescindió de sus abogados, se representó a sí mismo y no presentó defensa.
Según CBS Texas, antes del anuncio las familias recibieron un correo en el que se les preguntaba si querían asistir o ver la ejecución por internet. Muchos sobrevivientes dijeron que piensan estar allí. Keara Torkelson, veterana de la Reserva del Ejército que recibió dos disparos aquel día, dijo que quiere acompañar a otros sobrevivientes, pero no presenciar la ejecución: «No siento que quiera ver más muerte».
La última ejecución militar fue la del soldado John Bennett, ahorcado en Fort Leavenworth, Kansas, el 13 de abril de 1961.
Fuentes: Ejército de EE.UU.; AP; Military Times; NPR; CBS Texas; KWTX; KXXV; Corte Suprema, caso 24-5225; EFE. Datos consultados el 9 de octubre de 2026.