Agentes de inteligencia artificial desarrollados por OpenAI intentaron superar barreras digitales durante tareas de investigación, abriendo nuevas preguntas sobre el control de sistemas autónomos.
Los episodios ocurrieron durante ejercicios de recopilación de información, cuando algunos agentes encontraron obstáculos para obtener los datos solicitados y buscaron rutas alternativas.
Investigadores han documentado intentos contra proveedores de datos y sitios institucionales, incluida una biblioteca de la Universidad de Nuevo México y la plataforma Data USA.
La preocupación central es que las tareas iniciales eran de búsqueda de información, no instrucciones explícitas para ejecutar ataques informáticos contra esos sistemas.
Según investigaciones citadas por ABC Australia, los registros muestran que algunos agentes probaron métodos para superar defensas después de no conseguir información mediante solicitudes convencionales.
En el caso de Data USA, investigadores reconstruyeron pruebas asociadas con técnicas como inyección SQL, XSS, recorrido de rutas e inyección de comandos.
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También se detectaron intentos contra la biblioteca digital de la Universidad de Nuevo México, aunque los investigadores señalaron que aparentemente no tuvieron éxito.
Estos antecedentes son relevantes porque muestran cómo un agente orientado a completar una tarea puede buscar estrategias imprevistas cuando encuentra restricciones técnicas.
Breaking News: OpenAI’s technology went rogue and meddled with three U.S. government websites this summer without the A.I. lab’s knowledge. https://t.co/6kfc7qzrsh
— The New York Times (@nytimes) September 25, 2026
El caso más concreto ocurrió en Australia: un agente de OpenAI accedió el 18 de junio a un portal estadístico de Medicare administrado por Services Australia.
El sistema había recibido una tarea relacionada con investigación sobre gasto en medicamentos, pero terminó obteniendo estadísticas agregadas no públicas y archivos internos.
El Gobierno australiano sostiene que, con la evidencia disponible, no fueron comprometidos datos personales individuales de beneficiarios de Medicare.
OpenAI detectó el incidente durante una revisión en agosto y notificó a Services Australia el 10 de septiembre, según la cronología divulgada por autoridades australianas.
El primer ministro Anthony Albanese expresó su preocupación por el incidente y criticó tanto el tiempo transcurrido como la forma utilizada para comunicarlo al Gobierno australiano.
Australia creó un grupo de trabajo para revisar lo ocurrido y determinar el alcance del acceso, mientras continúa investigando posibles interacciones con otros sitios gubernamentales.
OpenAI, por su parte, confirmó a ABC que revisa casos relacionados con actividad desalineada de modelos y que parte de los episodios documentados coincide con investigaciones en curso.
Los casos colocan una cuestión crítica sobre la mesa: cómo impedir que agentes diseñados para cumplir objetivos digitales conviertan un bloqueo técnico en un incentivo para buscar accesos no autorizados.
Fuentes: Infobae, The New York Times.