Una investigación de 130 páginas examina actuaciones de ICE, CBP y otras agencias federales en cuatro áreas metropolitanas durante 2025 y 2026.

Por qué importa: La organización sostiene que los casos analizados forman parte de un patrón más amplio y pide cambios profundos en el sistema de control migratorio estadounidense.

El informe tiene 130 páginas y se elaboró después de 154 entrevistas y el análisis de más de 30 evidencias audiovisuales, según EFE.

La investigación examinó actuaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y otras agencias federales.

🇺🇸⚖️ Amnistía Internacional denunció un presunto patrón de violaciones de derechos humanos durante operativos migratorios de las autoridades estadounidenses y pidió eliminar ICE.

📋 La organización recopiló más de 150 testimonios entre marzo y junio en Chicago, Nueva Orleans,… pic.twitter.com/5JwmbFkUTW

— El Nacional (@ElNacionalWeb) September 25, 2026

El dato: Amnistía estudió operativos desarrollados en cuatro zonas con contextos políticos, legales y comunitarios diferentes.

La organización denuncia detenciones arbitrarias, discriminación racial, intimidación, vigilancia ilícita y uso injustificado de la fuerza durante algunas de las operaciones investigadas.

El informe sostiene que algunos detenidos no pudieron comunicarse con abogados o familiares y que, en determinados casos, las autoridades no revelaron su paradero.

Amnistía considera que algunas de esas situaciones podrían constituir detenciones en régimen de incomunicación o posibles desapariciones forzadas.

El límite: Estas son conclusiones y caracterizaciones de Amnistía Internacional. El informe no equivale a una sentencia judicial que determine responsabilidad legal en cada caso.

Amnistía sostiene que los problemas identificados no pueden explicarse únicamente por actuaciones individuales, capacitación insuficiente o fallas de supervisión.

Por ello, la organización reclama el desmantelamiento de ICE y plantea reconstruir el sistema de control migratorio bajo estándares internacionales de derechos humanos.

La publicación eleva así el debate más allá de operativos específicos: coloca nuevamente bajo escrutinio las prácticas de las agencias federales encargadas de ejecutar la política migratoria de Estados Unidos.