Canadá activó este martes aranceles de represalia sobre unos $20,000 millones en productos estadounidenses, en una escalada comercial que amenaza con encarecer mercancías y afectar ventas y empleos a ambos lados de la frontera.

Las tarifas, que van del 15% al 50%, responden a los gravámenes del 50% impuestos por el presidente Donald Trump a productos canadienses tras el fracaso de las negociaciones comerciales, según EFE.

Por qué importa: la disputa ya no se limita a decisiones entre gobiernos. Empresas estadounidenses podrían perder competitividad en Canadá, mientras consumidores canadienses enfrentan precios más altos.

Las represalias alcanzan importaciones estadounidenses valoradas en 27,600 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos $20,000 millones.

El primer ministro Mark Carney reconoció que las contramedidas podrían elevar algunos precios y reducir las opciones de los consumidores canadienses, pero defendió la respuesta “dólar por dólar”.

Para los fabricantes estadounidenses, el riesgo es diferente: mayores costos de importación pueden hacer sus productos menos competitivos en Canadá y presionar sus ventas.

Horas antes de comenzar los nuevos aranceles, Trump abrió otro frente al exigir en Truth Social que Bombardier deje de vender aviones en Estados Unidos.

La amenaza, sin embargo, provocó resistencia dentro del propio Partido Republicano.

Según NBC News, el senador republicano Jerry Moran, de Kansas, salió en defensa de Bombardier. La compañía tiene su sede estadounidense en ese estado y asegura emplear alrededor de 3,500 trabajadores en EEUU, además de mantener más de 20 instalaciones.

El episodio expone una paradoja de la escalada: una medida destinada a presionar a una compañía canadiense podría terminar afectando operaciones y empleos estadounidenses.

El presidente estadounidense, Donald Trump, advierte que el fabricante de aviones Bombardier no podrá vender en Estados Unidos a no ser que comience a fabricar sus productos en este país. https://t.co/CXU2weyh0k

— EFE Noticias (@EFEnoticias) September 7, 2026

Ottawa también anunció 7,500 millones de dólares canadienses en ayudas para trabajadores y empresas perjudicados por la disputa.

Mientras tanto, no hubo contactos de última hora para evitar los nuevos aranceles y las negociaciones formales permanecen suspendidas desde el 21 de agosto.

La combinación de aranceles, represalias y amenazas empresariales aumenta así el riesgo de que el costo de la disputa termine extendiéndose desde las fronteras hasta empresas, trabajadores y consumidores.