Estados Unidos y China buscan mantener una tregua comercial que evita una nueva escalada arancelaria mientras la guerra en Irán añade presión sobre la economía mundial.

Por qué importa: una ruptura podría afectar cadenas de suministro, costos empresariales y eventualmente precios de productos vendidos en Estados Unidos.

La tregua acordada en Busan en octubre de 2025, según el reporte de EFE, redujo algunas barreras comerciales después de meses de fuertes represalias entre Washington y Pekín.

Estados Unidos redujo del 20% al 10% los aranceles relacionados con el fentanilo, mientras China suspendió temporalmente parte de sus gravámenes adicionales.

Estados Unidos y China están debatiendo la posibilidad de reducir los aranceles sobre ciertos productos, incluidos los envíos estadounidenses de energía y productos agrícolas, lo que podría ser una señal de que la cumbre de líderes de la próxima semana conducirá a una extensión…

— Diario La República (@larepublica_co) September 15, 2026

Sin embargo, el conflicto comercial está lejos de desaparecer: China continúa soportando la tasa arancelaria efectiva más elevada entre los principales socios estadounidenses.

En julio alcanzaba 22.8%, frente al promedio estadounidense de 6.7%, según el Penn Wharton Budget Model, con datos de la USITC.

El calendario añade presión: la tregua comercial vence el 10 de noviembre, por lo que ambos gobiernos necesitan decidir si prolongan los alivios existentes.

Evitar otro choque comercial podría, por tanto, reducir un riesgo adicional para precios y cadenas de suministro en un escenario económico ya condicionado por tensiones geopolíticas.

La disputa también está cambiando: ya no gira solamente alrededor de mercancías. Inteligencia artificial, semiconductores y tecnología avanzada son ahora piezas centrales de la relación.

El desafío es enorme: Estados Unidos busca conservar su liderazgo tecnológico mientras considera que frenar unilateralmente el desarrollo podría permitir que China avance más rápidamente.

Eso convierte la IA simultáneamente en terreno de competencia y posible cooperación entre dos potencias que buscan evitar una división tecnológica todavía mayor.

Las tierras raras representan otro punto crítico porque son necesarias para sectores como automóviles, semiconductores, defensa, energías limpias y tecnologías avanzadas.

China utilizó controles de exportación durante la escalada de 2025 y, aunque la tregua suspendió parcialmente algunas restricciones, conserva esa herramienta negociadora.

Washington también exige avances en compromisos relacionados con productos agrícolas estadounidenses y tierras raras, asuntos planteados previamente por Bessent ante He.