El Departamento de Salud de Luisiana (LDH) pidió extremar precauciones con los lavados nasales y los lentes de contacto tras identificar diez infecciones por Acanthamoeba desde 2024.
El balance incluye cinco personas con pérdida permanente de visión y una muerte por infección cerebral, según los datos difundidos por las autoridades sanitarias.
La advertencia se concentra en usos específicos: beber agua del grifo no se considera una vía de riesgo para contraer esta infección.
Sin embargo, emplearla sin tratamiento adecuado para irrigaciones nasales o para limpiar y guardar lentes de contacto puede facilitar exposiciones peligrosas.
Health officials in Louisiana are warning residents about the risks of using tap water to rinse nasal passages and clean contact lenses after several rare amoeba infections. https://t.co/9asnuvfey6
— ABC News (@ABC) November 1, 2026
. De las diez infecciones registradas, ocho correspondieron a queratitis por Acanthamoeba, una enfermedad ocular que puede afectar incluso a personas previamente sanas.
Siete de esos pacientes utilizaban lentes de contacto y cinco sufrieron daños permanentes en la visión, de acuerdo con el LDH.
Los síntomas incluyen dolor ocular, enrojecimiento, visión borrosa, sensibilidad a la luz, lagrimeo excesivo o sensación de tener un objeto dentro del ojo.
Quienes usan lentes de contacto y presentan estas molestias deben consultar de inmediato a un oftalmólogo, sin esperar a que desaparezcan por sí solas.
En 2026 se identificaron otros dos casos: uno comprometió los senos paranasales y otro afectó el cerebro, con un desenlace mortal.
Ambos pacientes tenían el sistema inmunitario debilitado y habían utilizado agua del grifo en dispositivos de irrigación nasal, según las autoridades.
No obstante, el LDH indicó que no pudo establecer que esa agua fuera la fuente de las infecciones; el antecedente no demuestra causalidad.
La Acanthamoeba está presente en agua, suelo y polvo. La exposición es frecuente, pero las infecciones humanas son poco comunes.
Los CDC recomiendan utilizar agua etiquetada como destilada o estéril, o agua del grifo previamente hervida y enfriada, para enjuagar las fosas nasales.
Si se elige hervirla, debe mantenerse en ebullición durante un minuto; por encima de 6,500 pies de altitud, durante tres minutos.
Después hay que dejarla enfriar y conservar cualquier sobrante en un recipiente limpio, desinfectado y con tapa hermética.
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El agua destinada a beber no necesariamente reúne las condiciones requeridas para introducirla en la nariz: revisar su preparación evita una exposición innecesaria.
Los lentes de contacto deben limpiarse y almacenarse con las soluciones recomendadas para ese propósito, siguiendo las instrucciones del producto y del especialista.
También deben retirarse antes de nadar, ducharse o entrar en un jacuzzi, para reducir el contacto con microorganismos presentes en el agua.
Para equipos como las máquinas CPAP, el LDH recomienda respetar las indicaciones del fabricante sobre agua, limpieza y mantenimiento.
Las personas inmunodeprimidas deben consultar precauciones adicionales y comunicar cualquier lavado nasal reciente si presentan síntomas que requieran evaluación médica.
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FUENTE: foxweather. –