Bajada: Texas, Michigan, Ohio y otros cuatro estados concentran algunas de las elecciones más disputadas de este 3 de noviembre. El resultado definirá el equilibrio de poder en Washington.

Por qué importa: El control del Senado determinará qué partido dirige las comisiones legislativas, impulsa proyectos de ley y supervisa la confirmación de jueces federales. Para millones de hispanos, las decisiones sobre inmigración, economía, salud y derechos laborales podrían verse directamente afectadas.

Los republicanos llegaron a estas elecciones con una mayoría de 53 escaños, frente a 47 del bloque demócrata, incluidos dos independientes que votan con ese partido.

La aritmética es sencilla, pero el camino electoral no tanto.

Los demócratas necesitan arrebatar al menos cuatro escaños netos a los republicanos para obtener una mayoría de 51. Si el Senado queda dividido 50 a 50, el vicepresidente JD Vance puede desempatar las votaciones.

Históricamente, las elecciones de medio término suelen representar un desafío para el partido del presidente. Sin embargo, la distribución de los escaños y las particularidades de cada estado pueden producir resultados diferentes a la tendencia nacional.

Fuente: clasificaciones electorales y cobertura de las contiendas al 2 de noviembre de 2026. Las categorías de competitividad pueden variar entre analistas.

Texas tiene una de las mayores poblaciones hispanas del país, con una comunidad que representa aproximadamente el 40% de sus residentes.

La contienda entre el republicano Ken Paxton y el demócrata James Talarico enfrenta dos enfoques distintos sobre inmigración, el papel del gobierno y las prioridades económicas.

El resultado tendrá importancia más allá de Texas: el próximo senador participará en decisiones federales sobre seguridad fronteriza, legislación migratoria, impuestos y atención médica.

En Michigan, el republicano Mike Rogers y el demócrata Abdul El-Sayed compiten por un escaño abierto que actualmente pertenece al Partido Demócrata.

En Ohio, el senador republicano Jon Husted enfrenta al demócrata Sherrod Brown, quien busca regresar al Senado.

Ambos estados han experimentado intensos debates sobre manufactura, empleo, inflación y el futuro de la industria automotriz.

Para las familias trabajadoras, las decisiones sobre comercio, salarios y costos de salud son tan relevantes como las discusiones nacionales sobre inmigración.

En Alaska, Mary Peltola intenta desplazar al senador republicano Dan Sullivan. En Iowa, Ashley Hinson y Josh Turek compiten por un escaño abierto.

Kansas enfrenta al senador Roger Marshall con Adam Hamilton, mientras que en Maine la republicana Susan Collins busca conservar su asiento frente a Troy Jackson.

Estas elecciones muestran que la disputa por el Senado no se limita a los estados tradicionalmente considerados decisivos en las elecciones presidenciales.

Inmigración: El Senado puede impulsar, modificar o bloquear reformas migratorias, además de supervisar las políticas de las agencias federales.

Economía familiar: Los senadores votan sobre impuestos, gasto público y programas federales que afectan a trabajadores, familias y pequeñas empresas.

Salud: La legislación sobre seguros médicos, Medicaid y subsidios federales puede modificar los costos y el acceso a la atención médica.

Justicia y derechos civiles: El Senado confirma jueces federales, incluidos los magistrados de la Corte Suprema, cuyas decisiones pueden afectar asuntos migratorios, laborales y constitucionales.

El resultado no dependerá únicamente de qué partido gane más de estas siete contiendas, sino de cuáles escaños cambien de manos y cuáles permanezcan con su partido actual.

También importarán otros estados fuera de esta lista, como Carolina del Norte, Georgia y Nuevo Hampshire.

Lo que sigue: Las primeras proyecciones podrían conocerse durante la noche electoral, pero algunas contiendas cerradas podrían requerir más tiempo para contar votos por correo, provisionales y otros sufragios válidos.

La composición final del Senado determinará cuánto margen tendrá la Casa Blanca para impulsar su agenda y cuánto poder tendrá la oposición para supervisarla o modificarla.