Estados Unidos lanzó la noche del lunes 2 de noviembre de 2026 ataques limitados contra objetivos iraníes en el estrecho de Ormuz, según medios estadounidenses. Los medios estatales iraníes reportaron cinco explosiones consecutivas en la isla de Qeshm. Los ataques se produjeron en vísperas de las elecciones de medio mandato en EE.UU., que se celebran este martes 3 de noviembre. La noticia la publicó primero The Wall Street Journal. Washington no hizo ningún anuncio oficial y las fuentes estadounidenses hablaron bajo anonimato.

Por qué importa: por el estrecho de Ormuz pasaba, en tiempos de paz, cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Cualquier cambio en esa ruta mueve los precios del crudo, que suelen reflejarse en lo que se paga por la gasolina en las estaciones de servicio de EE.UU.

CNN, Fox y The New York Times citaron a funcionarios estadounidenses sin identificar, que describieron las operaciones como defensivas. Uno de ellos dijo a Reuters, de forma anónima, que los ataques fueron limitados y no equivalen a reanudar las operaciones de combate a gran escala. Otro explicó a AP que el objetivo eran iraníes que usaban misiles tierra-aire contra fuerzas estadounidenses en el estrecho.

Según medios estadounidenses, un avión de la Fuerza Aérea atacó un lanzador de misiles de la Guardia Revolucionaria en Qeshm después de que se disparara contra una aeronave de EE.UU.

Del lado iraní, IRNA informó de cinco explosiones en rápida sucesión y de que residentes vieron dos aviones, pero no precisó qué las causó. Según AP, medios estatales también reportaron explosiones en la isla de Hengam y en Bandar Abbas, y la agencia Fars mencionó estruendos en Bandar Lengeh. Reuters verificó el video de un testigo con destellos y explosiones en Qeshm.

La Guardia Revolucionaria afirmó que derribó dos drones de reconocimiento estadounidenses al sur de Qeshm y que destruyó un MQ-9. EE.UU. no lo ha confirmado.

Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento y jefe negociador iraní, dijo que Teherán entregó una «respuesta firme y racional» a Washington y que «la pelota está ahora en la cancha de Estados Unidos para evitar la guerra». Advirtió que, si Washington comete otro «error de cálculo estratégico», enfrentará «un nuevo campo de batalla». No quedó claro a qué respuesta se refería. El canciller Abás Araqchi aseguró que las negociaciones indirectas son «muy intensas».

La isla de Qeshm tiene unos 1,491 km² y es la más grande del golfo Pérsico. Está junto al estrecho de Ormuz, el paso marítimo por donde en tiempos de paz circulaba cerca de una quinta parte del petróleo del mundo. Según varios análisis, alberga bases navales y baterías de misiles de la Guardia Revolucionaria.

El lunes 2 de noviembre, el petróleo cayó más de 7% después de que Irán dijera que puede reabrir Ormuz en dos días si Washington acepta sus condiciones: el fin del bloqueo, un alivio de las sanciones petroleras y un alto el fuego que incluya a Líbano.

El martes, según Reuters a las 07:44 GMT, el crudo WTI subía 1.60 dólares (1.66%) hasta 98.06 dólares por barril. El Brent subía 1.84 dólares (1.76%) hasta 106.61 dólares. Los precios del crudo no se trasladan de inmediato a los surtidores, pero son uno de los factores que influyen en el costo de la gasolina.

EE.UU. e Israel iniciaron la guerra contra Irán el 28 de febrero de 2026. El conflicto está estancado desde hace meses y los últimos ataques estadounidenses conocidos fueron a comienzos de septiembre. EE.UU. mantiene un bloqueo naval a los puertos iraníes y un tercer portaaviones se dirige a la región.

Trump había dicho que no ordenaría ataques antes de las elecciones. Horas antes de los hechos escribió en Truth Social que «Irán quiere un acuerdo, lo antes posible». El vicepresidente JD Vance dijo el lunes 2 de noviembre que él y Trump «se sienten bastante bien» sobre un acuerdo y que «hemos logrado ciertos avances».

Según dos funcionarios regionales y una tercera persona citados por AP, los mediadores impulsan un marco en el que Irán cese sus ataques en Ormuz a cambio de que EE.UU. levante el bloqueo. Las mismas fuentes afirmaron que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, presionó a Trump para lanzar otra oleada de ataques después de las elecciones. Un vocero del ejército israelí dijo a AFP que Israel no participó en estos ataques.

Para más contexto sobre la jornada electoral, consulta Trump y las elecciones de este martes.

Fuentes: Infobae. Datos consultados el 3 de noviembre de 2026.

Foto principal: EFE/EPA/Abedin Taherkenareh