Francia vivió este sábado 17 de octubre una jornada de manifestaciones contra el encarecimiento de la vida, marcada por incendios y enfrentamientos.

El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó de 400 detenciones y estimó que unas 550,000 personas participaron en las movilizaciones nacionales.

La asistencia superó las previsiones oficiales de 150,000 participantes. Los organizadores calcularon una convocatoria todavía mayor, cercana a 800,000 manifestantes.

Las protestas también provocaron saqueos y ataques contra instalaciones gubernamentales, mientras las autoridades reforzaban la seguridad en diferentes ciudades francesas.

🚨BREAKING: The historic Limoges town hall has just completely collapsed after far-left rioters set it on fire

It was built in 1876. It survived World Wars. It did not survive modern France. https://t.co/LRjxvBQ5KV

— Inevitable West (@Inevitablewest) October 17, 2026

Uno de los episodios más graves ocurrió en Limoges, donde manifestantes encapuchados atacaron el ayuntamiento, un edificio histórico de 143 años.

Los atacantes incendiaron un vehículo policial, rompieron ventanas y entraron en las instalaciones municipales, donde se propagó un incendio de grandes dimensiones.

Las llamas alcanzaron parte del techo y provocaron el derrumbe de una sección de la estructura, según las imágenes difundidas en redes sociales.

El prefecto Maurice Barate describió los daños como una catástrofe patrimonial y señaló que buena parte del inmueble había quedado destruida.

⚡️🇫🇷 La mairie de #Limoges est toujours en feu, le clocher s'est effondré. #17octobre

L’incendie a été déclenché en marge de la mobilisation nationale du 17 octobre. Après une manifestation qui a rassemblé plusieurs milliers de personnes, des violences ont éclaté en fin de parcours: des individus cagoulés ont brûlé des véhicules de police (dont au moins une voiture de la police municipale devant la mairie), brisé des vitres et mis le feu à l’intérieur du bâtiment (rez-de-chaussée, vers 17 h-18 h). Le feu s’est propagé dans une aile, a atteint la charpente et le toit. Le campanile historique s’est effondré dans la soirée, et une partie importante de la toiture a été détruite.

— X⚡️INFOLIVE (@xinfolive) October 17, 2026

El presidente Emmanuel Macron condenó los ataques contra edificios públicos y comercios, y aseguró que los responsables enfrentarán consecuencias judiciales.

El mandatario también pidió unidad frente a los actos violentos y expresó su respaldo a las fuerzas de seguridad desplegadas durante las manifestaciones.

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Por su parte, Núñez atribuyó parte de los disturbios a grupos de ultraizquierda y personas que aprovecharon las protestas para cometer delitos.

El ministro sostuvo que la mayoría de los detenidos eran adultos, diferenciando estos incidentes de las recientes movilizaciones protagonizadas por estudiantes.

Los disturbios también afectaron comercios en París, Marsella, Estrasburgo, Ruán, Nantes, Rennes, Toulouse y Valence, de acuerdo con el Ministerio del Interior.

En París, algunos incidentes ocurrieron lejos de las rutas autorizadas para las manifestaciones, mientras varios grupos intentaron aproximarse al Palacio del Elíseo.

La oficina de turismo de Lyon también sufrió un incendio, mientras las autoridades denunciaron ataques contra otras sedes administrativas y municipales.

Ante la magnitud de los incidentes, el primer ministro Sébastien Lecornu encabezó una reunión interministerial de crisis para coordinar la respuesta gubernamental.

Las movilizaciones reflejan el malestar de sectores de la población por el aumento de los gastos cotidianos y la presión sobre los hogares.

Sin embargo, las autoridades diferenciaron las protestas de los episodios violentos, que atribuyeron a grupos específicos y delincuentes oportunistas.

El dirigente de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, cuestionó la actuación policial y responsabilizó al Gobierno de contribuir al clima de tensión.

Mientras continúan las investigaciones, Francia enfrenta el desafío de garantizar las manifestaciones pacíficas y responder a los daños ocasionados durante los disturbios.

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