Jalid Sheij Mohamed fue capturado en 2003, pero disputas sobre tortura, pruebas y un acuerdo de culpabilidad han prolongado uno de los procesos más complejos de EE.UU.

Por qué importa: Para entonces habrán pasado casi 27 años desde los ataques que dejaron 2,976 muertos y transformaron la política de seguridad estadounidense.

Mohamed fue capturado en 2003 y trasladado en 2006 a Guantánamo, donde permanece recluido bajo estrictas medidas de seguridad.

El proceso quedó marcado por disputas sobre pruebas obtenidas después de interrogatorios y supuestas torturas bajo custodia de la CIA.

La disputa: Los tribunales deben determinar qué evidencias pueden utilizarse sin depender de información obtenida mediante métodos de interrogatorio cuestionados.

En julio de 2024, Mohamed y otros dos acusados alcanzaron un acuerdo para declararse culpables y evitar la pena de muerte.

Ese pacto fue posteriormente revocado, devolviendo el proceso hacia un juicio que todavía debía resolver cuestiones pendientes.

El dato: Mohamed está acusado de proponer a Osama bin Laden la idea de los ataques y posteriormente supervisar su preparación, según EFE.

La Fiscalía propuso comenzar el juicio en enero de 2027, pero el juez militar Michael Schrama concluyó que ese calendario no era viable.

Por eso estableció el 5 de junio de 2028 como nueva fecha, dando más tiempo para resolver asuntos previos antes de seleccionar al jurado militar.

El límite: La fecha fija un horizonte para el proceso, pero no garantiza que el juicio comience finalmente ese día si surgen nuevas disputas judiciales.