Nueva York publicó este 21 de octubre otros 40.000 registros sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001, con información sobre la respuesta municipal y los riesgos ambientales.
El alcalde Zohran Mamdani anunció la nueva entrega después de años de reclamos de rescatistas, sobrevivientes y familiares que buscaban conocer qué información manejaban las autoridades.
La documentación se incorpora a un archivo público que supera las 200.000 páginas. Su apertura permite examinar decisiones tomadas cuando miles de personas estuvieron expuestas al ambiente contaminado.
La pregunta central sigue vigente, 25 años después: qué sabían los funcionarios sobre los peligros y cómo comunicaron esa información a quienes regresaban al Bajo Manhattan.
Last month, ahead of the 25th remembrance of the horrific terror attacks of September 11th, our administration launched the City’s first public portal for 9/11-related city records and released 20,000 documents related to air quality and toxins that had never previously been made public.
Today, we’re announcing the addition of 40,000 more documents to the portal. Now, more than 200,000 pages of records — once hidden — are available to every single New Yorker at https://t.co/YnJTIIYvvV.
For years, first responders, survivors, and family members sought accountability and transparency from city government. This year, we listened. Our commitment to honoring those we lost that day — and supporting those who suffered in the years since — cannot begin or end on the anniversary. We will continue to do everything in our power to bring clarity to New Yorkers.
— Mayor Zohran Kwame Mamdani (@NYCMayor) October 21, 2026
. La primera entrega, anunciada en septiembre, incluyó aproximadamente 170.000 páginas sobre calidad del aire, preocupaciones sanitarias y actuaciones de la ciudad después del derrumbe del World Trade Center.
Entre los materiales figura el memorando Harding, vinculado al entonces vicealcalde Robert Harding, una pieza relevante para analizar las advertencias internas sobre exposición y posibles reclamaciones legales.
También aparecen los registros conocidos como las “68 cajas”, que, según la Alcaldía, no fueron localizados hasta 2025 pese a solicitudes previas de acceso a información pública.
La denominación corresponde a un conjunto de cajas, no a una única “Caja 68”. El archivo incorpora además documentación relacionada con el edificio World Trade Center 7.
La divulgación deriva de un acuerdo que resolvió dos litigios impulsados por 9/11 Health Watch para obtener registros municipales que permanecieron fuera del alcance público durante años.
La organización sostiene que su revisión inicial muestra que funcionarios conocieron tempranamente los peligros de los contaminantes, incluido el asbesto, en sectores afectados por los atentados.
Su director ejecutivo, Benjamin Chevat, cuestionó que las autoridades municipales, estatales y federales no ajustaran suficientemente su respuesta una vez comprendida la dimensión de los riesgos.
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Según su evaluación, debieron reconsiderar el regreso a viviendas, escuelas y oficinas o mejorar la limpieza. Estas conclusiones corresponden a la organización y deben atribuirse como tales.
Los documentos pueden consultarse en el portal oficial de Nueva York, que centraliza las entregas y permite acceder directamente a los materiales difundidos por la ciudad.
La Administración anunció nuevas publicaciones conforme avance la revisión documental. El proceso incluye retirar información personal identificable antes de poner los registros a disposición del público.
La Alcaldía también anunció personal dedicado a recuperar constancias para quienes necesiten acreditar su presencia en la zona de exposición y solicitar asistencia mediante programas federales.
Para las familias afectadas, la apertura ofrece herramientas para reconstruir lo ocurrido. La revisión pendiente será decisiva para completar una historia que los registros publicados todavía muestran parcialmente.
FUENTE: EFE, El sol de mexico