Solicitar los beneficios de jubilación a los 62 años puede parecer una forma de asegurar el ingreso cuanto antes, pero tiene una consecuencia permanente: el cheque mensual puede reducirse hasta 30%.
Por qué importa: La decisión adquiere mayor peso cuando crecen las dudas sobre el financiamiento del Seguro Social y miles de trabajadores se acercan a una jubilación que puede durar décadas.
Una encuesta nacional de la Asociación Nacional de Analistas Registrados de la Seguridad Social (NARSSA) encontró una creciente demanda de orientación entre quienes se acercan a la jubilación.
El estudio consultó a 189 analistas registrados que trabajan directamente con personas y familias: 82.6% reportó mayor demanda de asesoramiento durante los últimos tres años.
El dato: El 73.5% dijo que sus clientes consideran solicitar anticipadamente los beneficios ante posibles cambios futuros, mientras 58.7% reportó dudas sobre si el Congreso resolverá los problemas financieros del programa.
Pero el resultado refleja la experiencia de los asesores encuestados con sus clientes; no significa que 73.5% de todos los estadounidenses planee solicitar anticipadamente el Seguro Social.
Los trabajadores pueden comenzar a recibir beneficios de jubilación desde los 62 años, pero hacerlo tiene consecuencias que conviene calcular antes de presentar una solicitud.
La decisión, sin embargo, no depende únicamente del monto: necesidad de ingresos, salud, empleo y circunstancias familiares pueden hacer que algunas personas necesiten retirarse antes.
La preocupación tiene una base real. Los fideicomisarios proyectan que el fondo OASI, encargado de jubilación y sobrevivientes, podrá pagar completamente los beneficios programados hasta el cuarto trimestre de 2032.
Los fondos combinados de jubilación y discapacidad, por su parte, tienen reservas proyectadas hasta 2034, cuando los ingresos permitirían cubrir alrededor del 83% de los beneficios programados bajo la ley actual.
La incertidumbre coincide con otra realidad: los estadounidenses no siempre pueden jubilarse cuando lo habían planeado.
Casi la mitad de los jubilados dijo haberse retirado antes de lo previsto, y tres de cada cuatro atribuyeron esa situación a circunstancias fuera de su control.
El futuro financiero del Seguro Social enfrenta desafíos, pero cobrar anticipadamente por temor también tiene un costo conocido. Antes de decidir, la SSA permite comparar estimaciones personales según diferentes edades de solicitud mediante una cuenta my Social Security.