Con el diésel alrededor de $6.51 por galón, el Gobierno de Donald Trump analiza restringir sus exportaciones para intentar contener los precios en Estados Unidos.

Por qué importa: el diésel mueve buena parte del transporte y la agricultura estadounidense. Su precio puede repercutir en los costos de alimentos y otras mercancías.

El Gobierno prepara medidas para aumentar la disponibilidad doméstica de diésel ante el fuerte incremento de precios, según informó EFE, citando inicialmente un reporte de Politico.

Pero la posibilidad de restringir las exportaciones no es solamente un reporte periodístico. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que la administración estudia su viabilidad.

Según CNBC, Bessent explicó que analizan si una prohibición total o parcial funcionaría considerando la capacidad de refinación estadounidense.

Trump también reconoció haber defendido limitar las exportaciones y señaló que espera tomar una decisión rápidamente.

La lógica detrás de la propuesta es mantener una mayor cantidad de diésel dentro de Estados Unidos, incrementando la oferta disponible para el mercado doméstico. Eso podría ejercer presión a la baja sobre los precios y ofrecer alivio principalmente a agricultores, camioneros y empresas de transporte.

EFE señala que legisladores republicanos de estados con importantes industrias agrícolas han impulsado la medida ante el impacto de los elevados precios sobre sus regiones.

La discusión ocurre además a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, cuando se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

El Brent vuelve a superar los US$100 por barril mientras crece la presión sobre el diésel ante la intención de Trump de prohibir las exportaciones estadounidenses de este combustible.

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— Bloomberg Línea (@BloombergLinea_) September 23, 2026

Sin embargo, la prohibición de 90 días todavía no está confirmada. Reuters informó que un funcionario de la Casa Blanca negó que ese plan específico esté siendo preparado.

Como esas instalaciones producen simultáneamente diésel, gasolina y combustible para aviones, una menor actividad podría limitar también la oferta de estos últimos.

EFE recoge precisamente esta preocupación: aunque restringir exportaciones podría reducir inicialmente el precio del diésel, una posterior caída de la producción podría revertir parte del beneficio.

Para las familias, el debate importa incluso si nunca compran diésel directamente.

Camiones transportan alimentos, materiales y productos diariamente, mientras agricultores dependen del combustible para maquinaria y distribución.