Los californianos enfrentan otra presión sobre sus bolsillos: la gasolina supera los $6 por galón y el diésel se encuentra prácticamente en máximos históricos.
El problema ya trasciende llenar el tanque. El combustible caro presiona presupuestos familiares, pequeños negocios y los costos del transporte de mercancías.
Por qué importa: cuando aumenta el diésel, no solo pagan más los camioneros. El mayor costo de transportar mercancías puede terminar presionando alimentos, entregas y otros productos.
La gasolina regular promedia este 21 de septiembre $6.1687 por galón en California, según AAA, frente a $4.4786 a nivel nacional.
La diferencia alcanza aproximadamente $1.69 por galón, mientras el precio californiano ha aumentado casi 58 centavos solamente durante el último mes.
Telemundo recogió el caso de Rigoberto, quien describió cómo ha cambiado su gasto cada vez que visita una estación.
“Yo la llenaba con 60 dólares. Ahorita le pongo 90”, aseguró.
La situación es todavía más extrema con el diésel. AAA registra un promedio de $8.4208 por galón en California.
Un día antes alcanzó $8.4244, el promedio estatal más alto registrado por AAA. Hace un año costaba $5.1649 y hace apenas un mes, $7.0770.
La California Energy Commission (CEC) identifica varios factores detrás de los precios históricamente más altos del estado.
Antes del conflicto, aproximadamente 17% del crudo total utilizado por California llegaba a través de esa ruta, según la CEC.
El resultado comienza a sentirse más allá de las estaciones: Telemundo encontró consumidores que están recortando gastos personales para reservar dinero destinado a necesidades esenciales.
Con gasolina sobre $6 y diésel alrededor de $8.42, cada desplazamiento cuesta más, pero el verdadero impacto aparece en cuánto dinero queda después para comida, servicios, ahorro y consumo local.