El déficit comercial de Estados Unidos con México alcanzó $155,871 millones entre enero y agosto de 2026, un aumento de 21.2% frente al mismo periodo de 2025, según datos de la Oficina del Censo de EE.UU. El incremento se dio a pesar de los aranceles que Washington aplica a vehículos, autopartes, acero y aluminio.

Por qué importa: la administración Trump usa los déficits comerciales como argumento para endurecer su política comercial, y según un análisis publicado en El Financiero, la Oficina del Representante Comercial (USTR) se centrará en el déficit con México. Lo que se decida puede afectar a las cadenas de producción que conectan a ambos países.

Un déficit comercial de bienes ocurre cuando un país compra más productos de los que vende a otro. Es como un presupuesto familiar en el que se gasta en un comercio más de lo que se cobra de él. La cifra del Censo cubre solo mercancías: no incluye servicios.

También conviene notar que el comercio creció en ambas direcciones. Las importaciones desde México aumentaron 18.3% (desde $354,477 millones) y las exportaciones estadounidenses a ese país subieron 16.6% (desde $225,901 millones). El déficit crece porque las compras suben más, en dólares, que las ventas.

De enero a agosto de 2026, México fue el principal proveedor de bienes de EE.UU. Le siguieron Canadá, con $269,645 millones en importaciones, y Taiwán, con $186,936 millones. México también fue el principal destino de las exportaciones estadounidenses, por delante de Canadá ($235,972 millones).

El déficit mensual con México llegó a $26,981 millones en agosto de 2026, el más alto del año. En julio había sido de $26,310 millones; en agosto de 2025, de $15,998 millones.

Los mayores déficits de EE.UU. entre enero y agosto de 2026 fueron:

Según la columna de Víctor Piz en El Financiero, publicada el 14 de octubre de 2026, los expertos que cita advierten que parte de este cambio refleja el traslado de comercio chino hacia Vietnam, y que México no es el principal problema. Piz señala que México exporta cada vez más componentes electrónicos y de cómputo, por la demanda de equipo tecnológico en EE.UU.

Según Piz, el déficit con México creció pese a los aranceles de la Sección 232: 25% a vehículos y autopartes, y 50% a acero y aluminio. El analista sostiene que eliminar esos gravámenes podría ser cuesta arriba para México si la USTR pone el foco en el déficit bilateral.

Los datos del Censo no miden efectos sobre precios ni empleos, así que no permiten concluir cómo impactan en el bolsillo o en los puestos de trabajo. Sí muestran que el intercambio de bienes entre ambos países es grande y creciente: lo que se compra y se vende cruza la frontera en las dos direcciones.

La Oficina del Censo publica datos mensuales de comercio, por lo que habrá nuevas cifras para ver si el déficit con México se mantiene en niveles altos. Las negociaciones comerciales con México continúan.

Fuentes: Oficina del Censo, comercio con México; Vietnam; Taiwán; China; Canadá; El Financiero (Víctor Piz). Datos consultados el 14 de octubre de 2026.